¡Ten cuidado!, que las lágrimas se están secando y aún no se ha ido la pena.
!Ten cuidado!, que es ahí donde germina la rabia.
Disfrutas dándomelo todo, sólo para quitármelo. ¡Y yo empeñado en hacerte el amor cuando tú sólo quieres joderme!.
Está bien, ¡Jodamos juntos!. ¡Hasta hacer sangre!. Hasta que ya no quede nada que me puedas arrebatar.
***
Como una marioneta te sigo el juego, Hijo de Puta.
Me conoces. Sabes que nadie me escucha y que la sangre me hierve.
¡Tú has sembrado la rabia sólo para ver cómo la hago crecer!. Sabes que deseo la libertad que me hace sentir.
Solitario es fácil ser libre...
***
Pero no me vas a transformar, Cabrón. Esta vez no.
Es hora de arrancar las malas hierbas.
Usaré tu propio fuego para quemarlas.
¡Ten cuidado!, que mañana, de nuevo, saldré a luchar.