Seguramente ya lo sepas.
Soy esclavo de tus corrientes, que me llaman.
Que me arrancan salvajes las capas bajo las que te acecho,
intentando inútilmente no ser descubierto.
Quedo esencia.
Solo y desnudo.
Y soy más de carne que de aire.
Siento la fuerza de tus aguas, que emanan subterráneas.
Brotan impetuosas, ansiosas por ser liberadas y dejarse correr.
A ellas acudo, liberador y esclavo al mismo tiempo.
Tal vez esta noche.
Tal vez todas.
Tal vez...